Torremolinos acogió el pasado mes de marzo un nuevo encuentro internacional organizado por Refugee Highway Partnership (RHP Europe), una red de colaboración cristiana centrada en la atención y acompañamiento a personas migrantes y refugiadas.
Las jornadas reunieron a representantes de entidades sociales, organizaciones humanitarias, líderes cristianos, profesionales de intervención social, investigadores y voluntariado comprometido con la defensa de los derechos y la dignidad de quienes viven procesos migratorios marcados por la vulnerabilidad, el desarraigo y, en muchos casos, el trauma.
La dinámica de espacios de diálogo favoreció un enfoque participativo e interdisciplinar. Se compartieron experiencias, herramientas de intervención y propuestas de acción.
En este marco, Miriam Araujo Hernández, Doctora en Enfermería e investigadora universitaria, participó como ponente impartiendo el taller titulado “Vulnerabilidad de migrantes y refugiados ante el abuso espiritual y sexual en contextos cristianos. Experiencia Mesa Salmo 15”.
Su intervención abordó el riesgo de abuso de poder, abuso espiritual y violencia sexual que pueden sufrir algunas personas migrantes y refugiadas dentro de determinados entornos religiosos, especialmente cuando convergen situaciones de dependencia emocional, necesidad de pertenencia, precariedad social y asimetrías de poder.
A lo largo del taller se analizaron distintos factores que incrementan la vulnerabilidad de estas personas, como la situación administrativa irregular, el aislamiento social, la ausencia de redes familiares, las barreras culturales y lingüísticas o la dependencia económica y emocional respecto a quienes ejercen liderazgo espiritual.
También reflexionó sobre cómo determinadas dinámicas comunitarias (estructuras excesivamente jerárquicas, liderazgos carismáticos sin supervisión, falta de protocolos de protección o espiritualización del sufrimiento, etc.) pueden convertirse en espacios de riesgo cuando no existen mecanismos claros de transparencia y rendición de cuentas.
La ponencia profundizó en el concepto de abuso espiritual, entendido como el uso indebido de la autoridad religiosa para controlar, manipular o someter a otras personas, generando relaciones de dependencia y silencio.
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Se destacó el abuso sexual, como parte del entramado del abuso de poder, y la importancia de comprender que muchas de estas agresiones no ocurren de manera aislada, sino que suelen sostenerse sobre dinámicas previas de obediencia, sumisión, control y vulnerabilidad emocional.
Se insistió especialmente en la necesidad de reconocer el “consentimiento viciado” que puede darse cuando existe una relación profundamente desigual entre una persona vulnerable y un líder espiritual.
Otro de los aspectos relevantes de la intervención fue la reflexión sobre las consecuencias que este tipo de abusos generan en las víctimas, no solo a nivel psicológico y social, sino también espiritual.
La revictimización, el silencio, la pérdida de confianza, la ruptura con la fe o el sentimiento de culpa religiosa fueron señalados como algunas de las heridas más profundas que atraviesan las personas supervivientes.
Frente a ello, la Dra. Miriam Araujo defendió la necesidad de promover comunidades seguras basadas en la transparencia, la prevención y el acompañamiento centrado en la persona.
Propuso formación obligatoria en prevención de abusos, la creación de canales seguros de denuncia, el establecimiento de protocolos claros de actuación y la implementación de estructuras de supervisión y rendición de cuentas dentro de las comunidades cristianas.
Determinados discursos teológicos, añadió, deben ser revisados cuando puedan favorecer dinámicas de obediencia ciega, silencio o dependencia emocional, promoviendo en su lugar una espiritualidad basada en la dignidad, la libertad y el consentimiento.
Es clave en las iglesias, dijo, pone en marcha protocolos claros de actuación y mecanismos reales de rendición de cuentas en el liderazgo cristiano para fomentar “una iglesia íntegra, justa y restauradora”.
Durante el encuentro de RHP, también se dio a conocer el trabajo de la Plataforma Séneca Falls y del proyecto Voz de Agar, iniciativas centradas en el acompañamiento integral de mujeres supervivientes de violencia de género, abuso espiritual y violencia sexual en contextos cristianos.
Ambas propuestas desarrollan acciones de sensibilización, formación, prevención y apoyo emocional, legal y espiritual, especialmente dirigidas a mujeres en situación de vulnerabilidad, entre ellas migrantes y refugiadas.
La participación de Miriam Araujo en estas jornadas internacionales puso de relieve la necesidad urgente de seguir generando espacios de reflexión y formación sobre los abusos de poder y las violencias invisibilizadas dentro de determinados contextos religiosos.
Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL – ESPAÑA
– Encuentro de ministerios cristianos con migrantes abordó la prevención de abusos en contextos religiosos