Con motivo del 70 aniversario de la Comisión de Defensa Evangélica, que luego dio origen a la FEREDE, el historiador y escritor Mario Escobar ha presentado Tras un viento recio, una recopilación de 23 relatos breves que recorre casi un siglo de historia evangélica en España.
El libro, disponible de forma gratuita en formato digital a través de la web de FEREDE, nace del deseo de hacer accesible y cercana una historia que, según su autor, corre el riesgo de caer en el olvido precisamente ahora que la iglesia evangélica está creciendo en España.
El libro arranca en los años previos a la Guerra Civil, en un momento de esperanza para las comunidades evangélicas españolas. “Quisimos traernos a los momentos previos a la guerra civil, porque fue un momento de esperanza, de ilusión, después de periodos muy largos de persecución”, explica Escobar.
La llegada de la Segunda República supuso un respiro para una minoría que durante décadas había vivido bajo una presión constante: “El mundo evangélico la acogió con los brazos abiertos, pensaban que iba a ser un cambio en las políticas religiosas, como así fue”.
El libro se abre con la imagen de un joven que llega a Madrid para un congreso evangélico, lleno de expectativas ante un futuro esperanzador. Pero la historia toma pronto otro giro. La violencia política, la guerra y el franquismo truncaron aquella primavera. “Se cerraron todos los templos evangélicos”, recuerda Escobar. “Hubo pastores fusilados, otros tuvieron que ir al exilio, muchos creyentes tuvieron que huir de los campos a las ciudades para pasar más desapercibidos”.
Una de las escenas más emotivas del libro recoge la historia del último barco que salió de Alicante rumbo a América: “Algún pastor logró escapar y luego tenía ese choque en su conciencia, porque decía: por un lado me libro, pero por otro lado estoy dejando a mi congregación a su suerte”.
El régimen franquista, con su proyecto de nacional-catolicismo, fue especialmente duro con la minoría evangélica. “España se ve como una cruzada”, explica Escobar, “y va a haber una asociación muy potente entre la Iglesia Católica y el régimen. El caso evangélico era otra cosa: éramos prácticamente la única minoría religiosa, y sufrimos todas las consecuencias de ese régimen”.
Uno de los momentos centrales del libro es la fundación de la Comisión de Defensa Evangélica, en los años 50, cuando la situación había llegado a ser, en palabras de Escobar, “casi de supervivencia”.
Reunir a las distintas denominaciones no fue tarea sencilla: “Primero fue complicado poner a todos de acuerdo. Hay una gran cosa que tenemos los evangélicos en nuestra diversidad, pero también a veces nos juegan malas pasadas, porque hay mucho individualismo”.
Sin embargo, aquella generación supo estar a la altura. “Cuando los cristianos somos capaces de dejar nuestras pequeñas diferencias a un lado y unirnos para un bien común, que en este caso era la defensa de las iglesias y el derecho a proclamar el evangelio en libertad, Dios premia siempre eso”, afirma Escobar.
El acto de enviar una carta directamente a Franco firmada por representantes de las iglesias evangélicas le recuerda al escritor la figura de los profetas del Antiguo Testamento: “Como Jeremías, como Isaías, tenían que levantarse ante las autoridades de su tiempo y decir: no aguantamos más”.
Aunque los relatos son narrativos y en ocasiones novelados, todos están inspirados en testimonios e historias reales. Escobar reconoce haber llorado escribiendo varios de ellos: “Tiene momentos muy dramáticos. Son lágrimas de consuelo, sabiendo que Dios al final es fiel”.
El libro también refleja la llegada de los hermanos hispanoamericanos a España a partir de los años 90 y el proceso de conversión de muchos hermanos gitanos, cerrando el arco histórico con los primeros años del siglo XXI.
“Queríamos que la historia llegara al corazón de las personas”, explica Escobar. “La historia cumple un fin mayor cuando logramos empatizar, cuando nos ponemos en la piel de los que la sufrieron, y no solo vemos datos, cifras y fechas”.
Más allá de la memoria, Escobar considera que esta historia tiene mucho que decir al momento actual. La creciente visibilidad evangélica en España, con sus riesgos y oportunidades, requiere conocer el pasado para no repetir errores.
“Estamos en un momento muy peligroso”, advierte el escritor. “Cuando los evangélicos pasan de ser irrelevantes a ser una minoría suficientemente grande, algunos grupos quieren atraernos porque dicen que somos conservadores, y otros nos ven como enemigos políticos”.
Escobar observa cómo el movimiento evangélico ha sido utilizado en algunos escenarios en Latinoamérica. “Los cristianos tenemos que aprender de los errores que se han cometido en Brasil, en Argentina, en Colombia. Nunca debemos relacionar la política con la iglesia”.
El escritor considera que la mejor estrategia sigue siendo la misma que en los tiempos más oscuros del franquismo: el testimonio. “El gran testimonio de aquellos creyentes era dar la cara cuando no era popular ser cristiano evangélico. El testimonio es lo que realmente arranca y rompe esos prejuicios”.
‘Tras un viento recio’ está disponible gratuitamente en la sección de documentos de la web de FEREDE.
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Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL – ESPAÑA
– “La historia de la iglesia evangélica en España se ha escrito con lágrimas, sangre y sacrificio”