Pluralismo y Convivencia ha publicado el Barómetro sobre Religión y Creencias en España (BREC 2025), un estudio que dibuja un panorama religioso en plena transformación en España. La principal conclusión: el país se reparte casi por igual entre quienes se consideran creyentes (54%) y quienes no (42%), confirmando una tendencia hacia la secularización y la diversidad de espiritualidades.
El BREC 2025 muestra que España vive una transformación acelerada: se debilita la religiosidad institucional, pero crecen las búsquedas de sentido y las prácticas espirituales alternativas. La diversidad religiosa es valorada, pero aún persisten tensiones, desconocimiento y discriminación que afectan especialmente a las minorías.

El informe revela que el 42% de la población no se identifica con ninguna religión, ya sea como indiferente (17%), agnóstica (14%) o atea (11%). Entre quienes sí se definen religiosamente, el catolicismo sigue siendo mayoritario (46%), mientras que un 8% pertenece a otras confesiones.
Sin embargo, no identificarse con una religión no implica ausencia de creencias. Un 20% de quienes dicen no tener creencias religiosas se consideran “personas espirituales”, y un 35% cree en algún tipo de realidad espiritual, fuerza vital o poder de la naturaleza. Las creencias en energías (64%), alma (63%), astrología (42%) o reencarnación (37%) muestran la expansión de espiritualidades desinstitucionalizadas.
El auge también se refleja en prácticas cotidianas: meditación (40%), encendido de velas u ofrendas (37%), yoga (22%) o incluso consulta del tarot (10%). La lectura de la Biblia u otros textos religiosos alcanza un 20%.

A pesar de que el 54% afirma identificarse con alguna religión, solo el 17% mantiene una práctica religiosa regular. Las diferencias son notables: mientras que el 28% de los católicos son practicantes, entre las minorías religiosas la práctica alcanza un 45%.
El estudio confirma que la edad es un factor importante. El 56% de los mayores de 64 años se consideran creyentes, mientras que entre los jóvenes de 18 a 24 años la creencia en una religión se queda en el 33%.
La juventud es el grupo más secularizado, pero también el más abierto a nuevas formas de espiritualidad (31% cree en una fuerza vital; 29% en la astrología).
En cuanto a las diferencias por género, las mujeres se declaran creyentes y realizan prácticas espirituales en mayor proporción que los hombres.
Territorialmente, el catolicismo domina en Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Navarra, mientras que el grupo “sin religión” es mayoritario en País Vasco, Asturias y Cataluña.
Las personas nacidas fuera de España muestran una identificación religiosa superior (54%) a las nacidas en el país (48%).

El informe detecta una caída clara en la transmisión familiar y educativa de la fe. Aunque el 92% afirma haber sido bautizado, solo 38% afirma que educaría religiosamente a sus hijos. La realización de la primera comunión baja del 85% (experiencia propia) al 38% (lo recomendarían a sus hijos).
Algo similar ocurre con la asignatura de religión: del 87% que la cursó, solo el 39% matricularía a sus hijos.
La religión ocupa el último lugar entre los factores que dan sentido a la vida (31%).
Las prioridades hoy son: Familia (90%), Amistad (79%), Crecimiento personal (78%) y Contacto con la naturaleza (71%)
Llama la atención el papel de las mascotas: un 47% afirma que aportan mucho o bastante propósito, cifra que sube al 55% entre jóvenes de 18 a 24 años.
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El 72% considera que la religión ha perdido importancia en la sociedad española. Aun así, el 67% reconoce que las comunidades religiosas aportan aspectos positivos, aunque esta valoración cae entre los más jóvenes.
En cuanto a diversidad religiosa, la sociedad la valora positivamente (5,9/10), pero persisten reticencias: el 55% se sentiría incómodo si un familiar se casara con alguien de otra religión.
Además, aunque haya una valoración positiva de la pluralidad religiosa, al preguntar por religiones concretas, la percepción cae por debajo del aprobado (3,7 de media). En el caso de los evangélicos, la valoración sería de 4.

Aunque dos de cada tres creen que en España se ejerce la libertad religiosa sin grandes obstáculos, las minorías religiosas perciben mayores dificultades. El 48% señala problemas para ser enterrado según sus creencias, un 42% encuentra trabas para usar símbolos religiosos o vestir según su fe.
Más preocupante es que un 12% de la población dice que ha sufrido incidentes por motivos religiosos, cifra que sube al 36% entre minorías. Solo un 10% denunció estos hechos.

El estudio detecta amplios consensos, como que el 71% considera que la laicidad garantiza la libertad religiosa. Más de un 60% cree que introducir valores religiosos en política es peligroso.
En Educación, la población se muestra dividida casi por la mitad. El 47% rechaza la asignatura confesional de religión en la escuela pública. Un porcentaje similar (53%) apoyaría una asignatura no confesional sobre historia y cultura de las religiones.
Sobre la financiación de las religiones, el 54% apuesta por la autofinanciación de las religiones, sin apoyo estatal. Solo el 26% respalda la casilla del IRPF para la Iglesia católica.
Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL – ESPAÑA
– Casi la mitad de los españoles ya no se identifica con una religión, según el nuevo informe BREC 2025