La Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE), ha publicado un informe en el que analiza el impacto de las distintas normativas y protocolos educativos autonómicos en materia de protección e igualdad de los colectivos LGTBIQ en la salud de los menores afectados y los derechos fundamentales de sus padres, tales como el derecho a educar a sus hijos en base a sus creencias religiosas y los derivados de la patria potestad.
Como consecuencia de la entrada en vigor de dichas normativas, la mayorĆa de las consejerĆas de educación han adoptado protocolos educativos con indicaciones sobre el modo de actuar para el personal docente.
āEste informe se aborda con la finalidad de analizar los distintos protocolos educativos autonómicos y considerar su impacto sobre los menores afectados y sobre el derecho a la libertad de conciencia, pensamiento y creencia, asĆ como, especialmente, sobre el ejercicio de la patria potestad y el derecho de los padres a educar a sus hijosā, expone FEREDE en la presentación del estudio.
Tras analizar dichos protocolos, FEREDE ha observadoĀ que muchos interpretan que el prevaleciente āinterĆ©s superior del menorā coincide con el favorecimiento y la puesta en marcha de la transición social de gĆ©nero, considerĆ”ndola a priori beneficiosa para cualquier menor que muestre indicios de disconformidad con su identidad sexual. Esto hace que las medidas a adoptar se enfoquen en impulsar y facilitar dicha transición, sin tener en cuenta la edad o madurez de los menores, sin valorar la posible existencia de otras problemĆ”ticas, e incluso sin necesidad de contar con el criterio y consentimiento de los padres, previamente a poner en marcha dichas medidas.
No existe una uniformidad de protocolos en todas las comunidades y ciudades autónomas, y algunas de Ć©stas aplican medidas mucho mĆ”s restrictivas de los derechos de los padres que otras. Es por ello que FEREDE, ademĆ”s del informe realizado, se ha dirigido a las comunidades y ciudades autónomas donde se han observado protocolos educativos mĆ”s restrictivos solicitando su modificación en base a las razones expuestas y fundamentadas en el informe. Actualmente, dichas comunidades autónomas son Castilla la Mancha, PaĆs Vasco, Navarra, La Rioja, Aragón y la Ciudad autónoma de Melilla.
FEREDE considera que algunos protocolos āpueden vulnerar el ejercicio de la patria potestad y el derecho fundamental de los padres a elegir la formación moral y religiosa d los hijos y el derecho a la libertad religiosaā.
La aplicación de estos protocolos, ademĆ”s, pueden āpropiciar o promover la adopción de decisiones y actuaciones precipitadas e irreversibles, con efectos negativos e importantes en la salud de los menores. Consideramos que es necesario implantar modelos mĆ”s evaluativos, psicológicos y reflexivos, que cuenten con el consentimiento de los padres, para proteger de mejor manera el interĆ©s superior del menorā.
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FEREDE advierte que cuando se inicia una transición de gĆ©nero en los menores puede haber efectos negativos āsobre la salud tanto fĆsica como mental de los menoresā y denuncia una tendencia afirmativa hacia la transición. āLa forma en la que estĆ”n redactados algunos de estos protocolos, enfocados a la acción inminente a favor de la transición social de cualquier menor que presente āindicios de transexualidad o de disconformidad con el gĆ©neroā, como si estas fuesen cuestiones fĆ”cilmente definibles y observables, pue de suponer que se adopten medidas precipitadas y con efectos irremediables sobre la salud del menor, como puede ser la propia transición social en el centro, pero tambiĆ©n el consecuente sometimiento a tratamientos mĆ©dicos para la transición a una edad demasiado tempranaā. Estas crĆticas se apoyan en investigaciones como la de āla Academia Europea de Pediatras que advierte de los perjuicios derivados de los bloqueadores de pubertad y otros tratamientos hormonales en su aplicación a menores de edad, y denuncian la falta de estudio e investigación de este tipo de intervencionesā.
La entidad evangĆ©lica lamenta la falta de acompaƱamiento en todo el proceso. āSolamente el protocolo de Galicia prevĆ© como paso previo al proceso de transición social en el centro educativo el contar con un informe mĆ©dico; en todos los demĆ”s territorios no se realiza mención alguna a profesionales de la salud, en contra de lo que seƱalan algunas organizaciones de profesionales de la medicinaā.
Por ello, FEREDE pide revisar estos protocolos al observar āuna tendencia a identificar la transición social con el interĆ©s superior del menor, sin considerar las grandes repercusiones que un proceso de estas caracterĆsticas puede tener sobre un menor de edad, asumiendo que la transición social es siempre positiva y beneficiosa para cualquier menor que presente indicios de disconformidad con su propio gĆ©neroā.
El diagnóstico queda asĆ en manos de la comunidad educativa āsin que se exija ni se proporcione ningĆŗn tipo de formación a la comunidad educativa para realizar esta tareaā. AdemĆ”s āno se tienen en cuenta ni la edad del menor ni el grado de madurez o juicio para que el propio alumno pueda solicitar el inicio de un proceso de transición social en el Ć”mbito educativoā.
Es grave que, segĆŗn FEREDE, hay falta de consideración hacia los padres a quienes āni se solicita su consentimiento para la transición social de gĆ©nero de sus hijos, eliminando su facultad de representación y de ejercicio de la patria potestad, asĆ como vulnerando sus derechos fundamentales en cuanto a la educación de sus hijosā.
FEREDE lamenta la incursión de los servicios sociales ante ācualquier negativa o falta de colaboración de los padresā lo que refuerza la diea de que āla transición social es siempre positiva y adecuada al interĆ©s del menor, ignorando la posibilidad de que en el caso concreto pueda no ser la opción mĆ”s adecuada, o que sea incluso arriesgada y peligrosa para la salud fĆsica y mental del menorā.
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Finalmente, FEREDE concluye con cinco peticiones. Primero, que āse elaboren protocolos de prevención y tratamiento del acoso escolar y la discriminación de toda clase, y no solamente en los casos de discriminación por cuestiones relacionadas con la identidad sexual. No entendemos por quĆ© otras discriminaciones, incluida la sufrida por razones religiosas, no estĆ” atendida y protegida al mismo nivelā.
Pide ademĆ”s que āse revisen los protocolos educativos vigentes de las comunidades autónomas mencionadas en este informe, con el fin de proteger a los menores de decisiones y actuaciones precipitadas e irreversibles, y con el objetivo de proteger el ejercicio de la patria potestad y los derechos fundamentales de los padresā.
Se enfatiza que el āinterĆ©s superior del menorā no sea siempre favorecer āla transición social del alumnado que se considere trans. Que se analice cada caso concreto con mucho rigor, reflexión y cuidado, con la intervención de personal debidamente formado, incluyendo valoraciones mĆ©dicas que puedan evaluar la salud general del menor y tomando en cuenta todas sus circunstancias antes de iniciar un proceso de transición socialā. āEste asunto es complejo y delicadoā considerando que āse han dado casos en los que jóvenes se han arrepentido cuando las consecuencias ya eran irreversiblesā.
En cuarto lugar se pide que āse escuche y se tenga en cuenta la opinión y criterio de los padres, en el ejercicio de su patria potestad y libertad religiosa, ya que ellos son los competentes para decidir junto a su hijo o hija asuntos tan importantes para su vidaā.
Finalmente, FEREDE pide que ācuando existan indicios de abandono, o de que los padres estĆ”n claramente actuando en contra del interĆ©s superior del menor, pueda iniciarse un procedimiento que estĆ© tutelado por la autoridad judicial en el caso de que se vaya a hacer prevalecer la decisión de un menor de edad sobre la decisión o criterio de sus padres, siguiendo el criterio general de las leyes para la suplencia de la falta de capacidad del menorā.
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El informe completo se puede consultar aquĆ.
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Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL – ESPAĆA
– FEREDE pide respetar la patria potestad en los protocolos educativos de transición de sexo en menores